A lo largo de sus diez años de historia, Anti-Karaoke ha destacado como uno de los shows más inusuales de España. Esta extraña fusión de tantas cosas (concierto de rock, karaoke underground, show de Broadway...) tiene una identidad propia muy definida, y curiosamente no existe nada igual en ninguna otra parte del mundo. Podemos encontrar karaokes en cualquier ciudad, pero evidentemente A.K. es algo bastante más original e inclasificable que un simple karaoke.

Desde sus inicios en el Teatre Llantiol de Barcelona hasta el show actual que podemos ver en salas como Sidecar (Barcelona), Breakout (Sabadell) o El Veintiuno (Huesca), por el escenario de Anti-Karaoke han desfilado rockstars legendarios, bailarinas de burlesque, cantantes de ópera y todo tipo de artistas de performance, además de infinidad de debutantes del público, que cada noche se arman de valor y se atreven a cantar ante una audiencia por primera vez.

En Anti-Karaoke no se usan pantallas. Los performers que lo necesitan, pueden leer las letras de los temas en papel. Hacemos karaoke como lo hicieron en su día Napoleón y Beethoven (!!!), de una manera totalmente artesanal. Tampoco se premia a unos ganadores. No se juzga el talento de quienes salen a escena. Lo importante es atreverse a darlo todo, no cantar mejor que nadie. Se llama ANTI-Karaoke por un motivo muy claro: es el polo opuesto del típico karaoke cutre. En este show se aprecia más a Jello Biafra y a Wesley Willis que a Celine Dion, pero si alguien decide cantar un tema de Celine Dion, recibirá igualmente el apoyo de la extraña mezcla de metalheads, punk rockers, power poperos e inadaptados en general que componen la variopinta audiencia del show. De hecho, es muy común ver en A.K. a heavies rapeando hits de Vanilla Ice y a poperos dejándose la garganta con himnos guturales de Lamb of God. Las etiquetas y los prejuicios no forman parte de la experiencia A-Keana.

También resulta muy curioso ver a famosos músicos compartiendo escenario con debutantes que nunca antes se habían atrevido a cantar en público. En Anti-Karaoke han actuado miembros de bandas como White Zombie, L7, Nashville Pussy, Royal Crown Revue, Gluecifer, Decibelios, Mescaleros, The Bellrays, Rebeldes, Star Mafia Boy, Mother Superior, Smoking Stones, Supagroup, Golden Grahams, Canal 69, La Banda Trapera del Río, Ree Kohl, The Black Halos, Erocktica... Y entre el público hemos podido ver a miembros de The Cult, Hanoi Rocks, New York Dolls, Voivod, etc. 

El caso de la legendaria banda de Prog Metal canadiense, Voivod, es uno de los más curiosos. Les sorprendió tanto Anti-Karaoke que se interesaron por llevar el show a tierras británicas, ejerciendo de organizadores (!). No sucedió, pero es un ejemplo de hasta qué punto sorprende A.K. a quienes aprecian la magia del underground; de lo que es diferente y rompedor.

Por otra parte, Anti-Karaoke ha estado presente en grandes festivales de rock como Azkena (en una carpa para 5.000 personas, compartiendo escenario con bandas como Blind Melon o Los Lobos) o S.O.S. en Murcia. El formato ideal para el show son los pequeños clubs, pero en las ocasiones en las que se ha llevado a cabo en grandes recintos, ha sido interesante comprobar que funcionaba igual de bien. Para la historia quedan, por ejemplo, las espectaculares veladas en Apolo 1 para 1.300 personas, con entradas agotadas.